jueves, 21 de abril de 2016

Voto de silencio

PRIMER TRABAJO

nunca me imagine que mi fuerza bruta fuera de ayuda para alguien, hace unos días me dieron un trabajo que siento que fui hecho para el, soy un guarda espaldas, aunque mi cuerpo es pequeño, soy fuerte, e trabajado mi cuerpo por mucho tiempo, tengo 34 años pero fácilmente  paso por unos 20 años, antes de encontrar a la persona que me ayudo me ganaba la vida haciéndole favores al banchou de donde vivo, es un completo idiota, estoy completamente seguro que lo puedo matar de miedo solo rompiéndole un dedo, no se como llego a donde esta, tal vez por favores, pobre tonto, no puede ir al baño si no esta con 10 gorilas, ese perdedor me da dinero por encargarme de los que el, o mejor dicho su panda de estúpidos no pueden, como siempre me dio un sobre negro y uno rojo, en el negro esta la mitad de mi paga, en el rojo esta una fotografía de la persona a quien eliminar y los lugares donde estará los próximos días, aveces viene el método por el cual quieren que muera pero cuando no queda a imaginación del responsable esa persona me llamo la atención por que me resultaba familiar, sabia que ese rostro lo había visto hace poco pero por mas que quisiera no lograba recordar en donde.

Llevo medio día siguiendo a mi victima, al parecer es un completo idiota, investigue un poco y al parecer nuestro pequeño amigo es la mano derecha del mayor traficante de droga del país, al parecer alguien de su mismo bando lo quiere lejos, aunque nunca se sabe con esta gente paranoica, por eso es bueno siempre tener un as bajo la manga con esta gente. El traicionado esta sentado a una gran ventana en un restaurante, me gusta mas que no venga el modo de muerte en las peticiones, prefiero que todo termine rápido, recargo mi rostro sin cerrar mis ojos ubico a mi objetivo, rápido en un solo movimiento de mi dedo, fum! se fragmenta y cae en pedazos el cristal, puedo ver como cae al suelo y pronto es rodeado por un charco rojo, me espero a que lleguen policías, ambulancias, gente y reporteros, llego mi favorito, Enrique Morales, es el único en "teorizar" que cada una de las muertes de por aquí o mejor dicho las que eh estado a cargo son asesinatos, nadie mas se atreve a decir algo parecido, pero noto por sus colegas que tienen miedo cada vez que el abre la boca, me resulta muy gracioso, me pregunto que cara pondrá si le digo que eh sido yo, se asustara, o intentara que responda sus preguntas de reportero loco hambriento por exclusivas.

al regresar con el banchou me da el resto de mi paga, y como el idiota que es suelta: - por que no te rindes y te unes a mi, te daré todo lo que quieras- detuve mi paso gire la cabeza para verlo a los ojos, termine de girar mi cuerpo, levante mi mano para abrir el chaleco metí mi paga en una bolsa del mismo y tome el pequeño pintarron que tengo colgado a mi cuello saque un plumón de mi bolsa del pantalón y escribí:  ya tuve lo que siempre quise (mentí), lo borre guarde mi plumón, cerré mi chaleco y al salir alcance a escuchar "bicho raro" podría matar al idiota que dijo eso pero quiero que me sigan hablando para hacer esos "trabajitos" de camino a casa paso antes a mi bar favorito, si no estoy trabajando o durmiendo estoy aquí, es como una taberna que quedo atrapada en el tiempo, todo es de madera y el viejo Joe, nunca envejece, tal ves sea por el licor,el viejo siempre me llama hijo, al llegar me dirijo a la barra, mi rincón donde me espera un gran tarro de cerveza de barril bien fría, la primera vez que tome de esta cerveza me mareé con el primer trago, esta vez había mas gente que de costumbre, nunca pasan desapercibidos los nuevos, esta vez era un hombre se ve grande y no solo de estatura, no se aprecia por la ropa que trae, pero veo que es fuerte o simplemente es de esos que solo ejercita para tener un cuerpo marcado, pero se agita en seguida empieza a caminar, me llama mas la atención que tiene a 2 mas cerca de él van vestidos igual, tal vez guaruras, pobres perros, bueno no soy tan diferente de ellos, reflexiono mientras bebo mi cerveza, esta jodidamente como me gusta, de pronto el lugar se queda en un silencio sepulcral, me giro en mi banco dejando los codos en la barra y dando la espalda al viejo, veo como dos tipos están de pie frente a los nuevos del día, esto ya se donde acabara, me giro para ver al viejo y con mi mano apuntando hacia abajo el viejo entiende y se esconde bajo la barra, al dar un brinco para bajar del banco, escucho como disparan 2 veces con alguna clase de silenciador, caigo en cuenta que ya entraron en acción uno de ello se apresura por la puerta, yo corro y patino en el suelo y con mi empeine le detengo haciendo que tropiece y caiga de cara contra la puerta, no le doy tiempo de levantarse y le doy con el codo en la nuca, volteo a ver al otro y me ve estupefacto, no esperaba una situación así, que tonto, un amateur, me doy cuenta que me estoy riendo mientras corro, salto, pongo mi mano en su mejilla y con un poco de fuerza le giro la cabeza hasta que truena, este golpe me encanta, para el que no sabe que hago parece como si solo le tocara unos segundos el rostro para que la cabeza quede en dirección contraria, amo la mirada de horror y estupefacción que causa, pero ellos se metieron en mi territorio, cualquiera sabe que este local esta bajo mi jurisdicción y aquel que rompa mis reglas, yo les rompo el cuello, como dije amateurs, mueren muy fácil.

camino hacia la barra y le hago una señal al viejo, este sale y ve lo que a pasado, niega con la cabeza chasqueando la lengua, odio que haga eso, pero no me gusta que piensen que pueden con migo, el no sabe que este local, esta bajo mis reglas, en pocas palabras yo lo protejo en las sombras, el viejo sabe a que me dedico, el fue a la guerra, y esta algo loco, la primera vez que me vio, me dijo "tu apestas a muerte" me sorprendió, y de vez en cuando me cuenta de sus días en el ejercito, pero como la mayoría de los viejos veteranos, tiene estragos, no puede ver nada sobre la guerra, no puede o tendrá pesadillas, alucinaciones, un tiempo lo cuide por que hubo una pelea con bombas molotov cerca del bar, las explosiones lo volvieron loco por unos 8 meses, y aveces dice que tiene que regresar con sus compañeros, es cuando empieza la locura, y siente que esta de verdad en la guerra otra vez.

amontone los cuerpos, llego el camión especial de cadáveres, es un camión blanco similar a una van h100, siempre actualizado, cada vez que veo uno de nuevo siempre es una marca o modelo diferente, pero siempre de la misma forma, grandes, blancos, sin ventanas, polarizados por completo, en estos siempre van 2 personas dentro, su trabajo es fácil recogen los cadáveres, los llamamos basureros, por que se llevan la basura, si la sociedad no lo reclama y ella misma se desase de eso, es basura, pero especial pues esta basura son los cadáveres del bajo mundo, si, cada clan tiene su propio lote de camiones de basura y por supuesto cada pozo donde tiran su basura, la única que conozco, es un pozo en medio de un desierto, es profundo, pero se ve el final, porque hay fuego allí solo tiran los cadáveres y esperan que se hagan polvo por el fuego.

el que sobrevivió de los guaruras no paraba de alardear sobre lo sorprendido que estaba al verme en acción, solo ignore y me fui a la barra a beber otra cerveza, seguía hablando, hablado me canse y golpe con mi puño la barra, el entendió el mensaje, levanto las manos en modo de rendición, saco una tarjeta de presentación y me dijo, - el es mi jefe, estoy seguro que le gustaras mucho si te ve- lo vi, con el ceño fruncido, baje la mirada a la tarjeta, la tome pensando que se largaría, pero se sentó a mi lado, decidí ignorarlo y continuar con mi cerveza, el tipo seguía hablando, contando historias sobre su jefe y lo genial que es, hasta que suspiro y dijo.- no eres de muchas palabras o ¿si?- el viejo estaba frente a nosotros como todos los bar tender puliendo copas con un trapo blanco, soltó una risilla entre dientes y le dijo.- no habla, nunca eh escuchado su voz, en todo el tiempo que tiene junto a mi- el tipo lo volteo a ver boquiabierto y dijo.- ¿entonces no sabe de lo que le hablo?- y el tipo se gira a verme con las cejas levantadas y con la boca abierta pintando en su rostro un "pero que mierda" y cuando voltea yo ya había sacado y escrito algo en mi pintarron, que decía.- lárgate -.